viernes, 13 de marzo de 2009

la oficina

Me quedé al frente de EL negocio familiar. Al mando. Se fueron por dos semanas.
Podría agarrar los 14.000 pesos que dejaron en la caja fuerte y tomarme el buque. pero no lo voy a hacer. Empezar a emitir cheques - mi firma está autorizada en por lo menos tres bancos - pero no, sigo acá en esta maldita silla, boludeando en Internet, intentando escribir una puta anécdota para no repetirme.
ellos y yo, lo masculino y lo femenino.
le podría contar que me gustó el punto 15. donde habla de Barcelona. BARCELONA = FERNANDO. el primer chico con el que fuí a un telo. Al de Juan B. Justo. Otra vez fui en bicicleta, pero con otro que ahora es poeta, y publica en SIESTA.
los planes se suceden atolondrados.la ansiedad baja. A VECES.
Ayer mi hermano cumplió 36 años, hace 6 vive en Uruguay. Tiene tres hijos.
Yo podría vivir en Montevideo. Lo de Cabo Polonio es otra historia.
Mañana Jaz se muda con Beto a un PH en la Paternal, yo le voy a prestar mi cama. La cama que usaba cuando vivía en Acoyte. El colchón es de resortes y te los clavas cuando dormís. Yo ya le avisé pero ella lo quiere igual, no se cuánto le va a durar. Yo compraría uno de goma espuma, como el que tengo ahora.

miércoles, 11 de marzo de 2009

mini -vacaciones

No nos pusimos de acuerdo. Nos cuesta demasiado decidirnos. Si uno dice camping, el otro dice Spa, si uno dice auto, el otro micro, y así menos blanco y negro, todos los binomios posibles.
Yo quería ir a Uruguay. Sólo teníamos cuatro días: De sábado a miércoles, es domingo a la noche y estamos en casa, de nuevo en casa.
Yo quería tomarme un barquito que sale de Tigre y ¨cruza el charco¨ hasta Carmelo, ahí pasar la noche, al otro día ir a Colonia dos días, podíamos alquilar bicicletas (el prefiere moto) y sólo una noche, la ultima ir a Montevideo a visitar a mi hermano, a mi cuñada y a mis sobrinos, que no veo hace tres meses.
El miércoles volveríamos tranquilos, relajados, pero no, no hubo manera de convencerlo. Le pedí por favor, le rogué, - Pensalo – le llegué a decir – no me contestes ahora – pero no hubo caso, se empecinó.
El quería ir al Tigre, a la casa que tenemos en el Tigre (a la que podemos ir cualquier fin de semana – en cualquier momento), no quería gastar plata.
Entonces agache la cabeza, cedí, arme las dos mochilas y nos fuimos para allá, apenas tomamos la lancha colectiva me di cuenta que el río estaba demasiado alto, estaba todo inundado. Llovió toda la noche y el domingo decidimos volver.
Y acá estamos, en casa de nuevo, él insiste en que nos vayamos a un mega Hotel con Spa, yo sigo soñando con Uruguay pero no le digo nada. Lo que no me cierra es que no quería gastar plata, el Hotel es carísimo, a mi me parece el aguinaldo peor gastado del mundo. (mis únicos ahorros)
No nos pusimos de acuerdo. Y todo sigue igual.

domingo, 8 de marzo de 2009

un perfil

Fivavoch es. Son.
Es una ¨especie¨, de hombre.
Con características muy precisas y definidas.
Fivavoch seduce.
Indiscriminadamente.
Mira a los ojos.
Te quiere penetrar. Como sea.
Y penetra.
Logra un público femenino especifico.
Nos hacen especiales.
Elegidas.
Hasta que todo se des-cubre.
Se devela.
Y cae.
Idealizaciones frustradas.
A los FIVAVOCH se les cae el velo.
El velo de lo misterioso.
De lo desconocido.
Pero antes ya entramos y salimos.
Entramos y salimos.
Nos dejamos ser.
Nos la creemos.
¨me eligió a mi¨ - pensamos.
Nos tocamos.
Son artistas e intelectuales.
O creen serlo.
Lideres carismáticos por naturaleza o cultura.
Nosotras: la identificación de las masas.
Nos reconocemos pares, iguales ante ellos.
Que están por arriba.
Altruistas y demagogos.
No discriminan.
Los fivavoch son una raza.
Pura.
Genética y biología.
Es hereditario.
Atrapan y conquistan.
Envuelven.
Dialécticamente.

sábado, 7 de marzo de 2009

ya no tengo abuelos, y los objetos son sólo objetos.

quiero a WALAS de amante,
novio ya tengo.

jueves, 5 de marzo de 2009

perversa caja de cristal

implantes
o rings
titanio grado 2
control de calidad e ingeniería
cazoletas
procedimientos standards
transformar un tornillo en un dispositivo médico
soy esto. esta soy.
entre otras cosas.
la empresa familiar.
mía. me presento.
Hola.
necesidad de definirse.
la hora del almuerzo.
el bar de la esquina: el mismo de siempre.
tarta o ensalada. sin cebolla, no apio.
ellos hablan de la Wii.
mi papá se quiere comprar la Wii.
para hacer gimnasia, dice.
hablan de barcos y veleros.
yo escucho.
hago que escucho.

viernes, 27 de febrero de 2009

lo cotidiano

Con una milanesa de soja vegetalex me preparo dos sandwichitos de pan lactal, salsa golf – mezclando mayonesa y ketchup – y papas fritas de paquete. Dejo plantadas a “ las chicas del club “ con sus novios. Hasta las nueve tenemos una mesa en Morelia, y yo a esa hora estoy entrando a la ducha. Le mando un mensajito a flor – se me hizo tarde, no creo que vaya – y no voy. Después vamos a ir a ver a la esposa de Wainraich a un teatro del centro. Odio los monólogos. No voy a ir. Me voy a acostar temprano. De ayer a hoy dormí seis horas. Compré otro libro, fui al Abasto por unas ojotas y una pollera de jean, pero terminé comprando un colador para fideos, dos bowls retro y un libro. Escucho a Susana Giménez sacada. Mataron a su decorador.
Ayer me dijo que soy graciosa y no entiendo por qué. Yo le dije – por mail - que las faltas de ortografía y los lugares comunes des-erotizan a cualquiera, pero me lo decía a mi misma. Es como lo de la pala, el auto-flagelo. Como la bolita en la boca el día del recital.
¿Por qué Juan Carlos Gomez – quien no conozco - me manda textos de Gombrowicz por mail? Mañana me gustaría comprar dos caballetes – ya tengo la tabla de madera – para la terraza y unos silloncitos usados de un cuerpo. Voy a gastar mi aguinaldo. Lo tengo guardado en el bolsillo delantero de mi campera amarilla. Ahora comería helado de menta granizada, pero todo me da demasiada fiaca.
Al mediodía me escapé del trabajo y camine dos cuadras por Uriburu, doble en Córdoba por la facultad de Económicas y seguí por Junín hasta el Rojas. No conseguí lo que buscaba. Volví acalorada, desilusionada por las mismas cuadras. Le grité a mi hermano sutilmente – sin tanta mente.
No satisfacer a la demanda. Un término psicoanaliticamente correcto.

domingo, 22 de febrero de 2009

cortar y pegar

Sobreactuaba todo el tiempo. Casi las 24 horas del día. Cuando dormía también, hasta en sus sueños era histriónica.
Se encontraron en una librería por Palermo, sobre la calle Thames. Julio llego 5 minutos antes de las tres de la tarde y ella cinco minutos después.
El tenia algo para ella en su bolsillo, Si pinta se lo doy cuando nos despedimos, mejor que lo vea sola - pensó mientras la esperaba marcando con el pie el ritmo de una canción que se le había pegado desde la mañana, cuando se levantó pensando que remera se iba a poner.
No se veían hacia dos meses. La ultima vez habían ido a un cine del centro a ver una película francesa, y la vez anterior a tomar un café a un bar cerca de su casa.
Ella le había llevado un regalo, dos libros usados que había comprado en el Parque, y que tenia guardados en su mesa de luz.
Habían ido juntos a la primaria, a un colegio bilingüe por Primera Junta. El había sido el primer chico que se enamoró de ella y se lo dijo. Ella solo se acordaba que el le había enseñado a dibujar un cubo.
Después de pasarse tres horas hablando sin parar, el le propuso salir a caminar.
No quiero ir por la placita de serrano - le dijo ella.
El enfiló entonces para el lado de Santa Fe. Hablaba sin parar y ella miraba paranoica para todos lados.
Me tengo que ir - le ella dijo impulsiva y descontextualizadamente.
Te acompaño a la parada - le contestó el extrañado, pensando en que momento darle lo que le había llevado.
Esperar el colectivo arruina todas las citas - pensó ella recordando un par de salidas truncas.
Al ver que el colectivo se acercaba, Julio sacó el paquete que tenia en el bolsillo.
Toma, es para vos, no lo abras ahora - dijo nervioso.
Se saludaron y mientras ella sacaba boleto le gritó
Es una AMENAZA!
Ella sonrió si decir nada y caminó hasta el fondo. Lo abrió ansiosa.
NO ME VOY
A MORIR
SIN BESARTE
decía la notita que Julio había estado preparando la noche anterior, cortando letras de la revista del Video club. Satisfecho había recortado la hoja a la medida del portarretrato, uno chiquito que había conseguido en una casa de fotografía a una cuadra de su casa, una de las pocas que sigue abierta en el barrio.